17 febrero 2012

Perder peso

El camino al peso sano, es un camino que requiere paciencia, disciplina, perseverancia, confianza, optimismo y madurez



13 febrero 2012

El daño es ahora


Cuando una persona presenta sobrepeso u obesidad, sabe que no está en su estado óptimo de salud, se siente incomodo y supone que su obesidad le provocará algún daño en algún momento de su vida, cabe destacar que en este último punto en el cual “supone” esta en un grave y muy riesgoso error ya que su suposición de que la obesidad le causará un daño en un futuro incluso inmediato es algo totalmente falso y es falso porque el daño se lo está provocando desde el momento mismo que ya padece dicha obesidad.

La obesidad no daña en un futuro la salud de la persona que la padece, así como no aparece en un futuro de forma súbita una diabetes o una hipertensión o un infarto al miocardio o un derrame cerebral provocados por ser obesos, sino que estas enfermedades se están desarrollando ya en el mismo momento que una persona con obesidad está leyendo este artículo y empezaron a formarse desde el momento mismo en que su peso corporal rebasó los limites.

Citando un ejemplo, la grasa corporal excedente y de forma más especifica la grasa visceral abdominal excedente al estar presente, secreta a la circulación sanguínea una serie de compuestos químicos que al entrar en contacto con la capa interna de las arterias (endotelio) inflama y daña dicha zona, al provocarse esta inflamación se empiezan a acumular células y placas de grasa hasta que termina por taparla por completo, trayendo como consecuencia el infarto en la zona a la que ya no le llega la irrigación sanguínea y por ende el oxigeno o bien ocasiona una ruptura del vaso sanguíneo provocando un derrame de sanguíneo que generalmente es muy grave.




Así que es muy importante que usted sepa que el solo hecho de tener ahora grasa corporal excedente, está dañando de forma muy severa sus vasos sanguíneos y arriesgando fuertemente su salud, así que le recomendamos que a la brevedad posible inicie un plan alimenticio sano para que empiece a perder dicha grasa visceral.


Dr. Javier Gutiérrez Ornelas

30 enero 2012

Empezando a moverse


Según estadísticas recientes las cifras de obesidad en México siguen a la alza, seguimos siendo el segundo país a nivel mundial en obesidad, solo detrás de Estados Unidos, seguimos siendo el primer país con obesidad infantil a nivel mundial y ahora se agrega un nuevo primer lugar según autoridades sanitarias: México es el país con más mujeres obesas en el mundo, donde el 34.5% de las mujeres arriba de 20 años presentan obesidad.

Por eso es muy importante iniciar un régimen alimenticio serio y bien estructurado, donde se integre de forma obligada un aumento en la actividad física en aquellas personas con obesidad pero que además sean sedentarias, situación que impera en la mayoría de las personas con exceso de peso.  Durante el año 2011, por ejemplo, los pacientes de nuevo ingreso atendidos en NutriZen fueron 652, al hacerles la historia clínica se les preguntó si realizaban ejercicio de forma diaria y la respuesta a esta pregunta fue que el 89% de los pacientes NO realizaban ejercicio y el 11% SI lo realizaban.  En este pequeño sector encuestado, podemos darnos cuenta de una realidad que impera a gran escala: NO se hace el ejercicio necesario.

Ahora bien, muchos de los pacientes dicen no tener tiempo para hacer ejercicio, entonces la pregunta es: ¿no tiene tiempo para hacer ejercicio o NO se da el tiempo para hacer ejercicio? Lo cual es muy diferente.  En muchas ocasiones nos atiborramos de carga de trabajo o compromisos y no nos detenemos a pensar que sólo 20 minutos de ejercicio moderado pueden ayudarnos a tener una mejor salud y que obviamente al tener una mejor salud, podremos ser más efectivos en nuestro trabajo y por supuesto, enfermaremos menos.

Si a un día le restamos 8 horas de dormir, nos quedan 16 horas despiertos, si a estas 16 horas las dividimos en periodos de 20 minutos, tenemos nada más y nada menos que 48 oportunidades al día de disponer de esos 20 minutos, solo es cuestión de planearlo bien y acomodarlos entre el día y si finalmente estamos tan ocupados que de esas 16 horas que permanecemos despiertos no disponemos de esos 20 minutos, baste dormir 30 minutos menos, 10 minutos para cambiarnos y ponernos los tenis y 20 para caminar a paso acelerado, recuerde la frase que dice: “es más sano ser el peor de los atletas, que ser el mejor de los sedentarios”

Dr. Javier Gutiérrez Ornelas



23 enero 2012

Saber comer


En días pasados me abordó una paciente de las que atiendo en mi consulta de medicina general, paciente a la que siempre he conocido con sobrepeso pero que nunca se había interesado en adelgazar o al menos eso es lo que ella repetidamente me decía cuando yo le sugería una perdida para beneficio de su salud, en esta ocasión me dijo: - Doctor, yo no quiero que me ponga a dieta, solo quiero que me enseñe cómo debo comer.

Ante su comentario, dos ideas cruzaron por mi mente, la primera de ellas fue en relación a su comentario “que me enseñe cómo debo comer” siendo una mujer de 55 años quien según estadísticas sobrepasa la mitad de su esperanza de vida, me dice que ¡no sabe comer! O sea que ha sobrevivido más de 50 años ¡sin saber comer! Ahora, aunque esto suene absurdo, es un hecho real y bastante frecuente, porque, ¿Cuántos de nosotros sabemos cuántas calorías debemos ingerir diariamente para mantener un peso sano? ¿Qué porcentaje de cada nutriente debemos ingerir para mantener un sano equilibrio? ¿En qué alimentos están contenidos los diferentes nutrientes que necesitamos? ¿Qué combinaciones son favorables y cuáles son necesarias evitar para una correcta nutrición? ¿Qué raciones debemos manejar dependiendo de la hora del día? Y así podríamos continuar con más preguntas que nos harían ver que estamos como mi paciente de 55 años: no sabemos comer.

Si nosotros compramos un coche y no le damos el mantenimiento al motor con sus cambios de aceite y filtros cada que lo requiere de acuerdo al manual del fabricante, el motor se desgastará y se dañará antes de tiempo, su vida útil reducirá porque no sabemos cuándo hacerle su mantenimiento o no nos interesamos en realizarlo a tiempo, de la misma forma no debe de extrañarnos que nuestro cuerpo se deteriore y enferme de forma más frecuente y la vida promedio disminuya si no sabemos comer.

El segundo pensamiento fue en relación a su comentario “yo no quiero que me ponga a dieta” seguramente ella se imagina que “ponerse a dieta” es someterse a una tortura equivalente a la de un campo de concentración, esta es desgraciadamente la percepción en mayor o menor proporción  de “ponerse a dieta” sin embargo, este pensamiento no es del todo infundado, ya que existen propuestas de regímenes literalmente criminales que te ofrecen perdidas maravillosas las cuales nunca llegan o si llegan, no perduran, sin embargo ponerse a dieta es precisamente lo que esta mujer quería: enseñarse a comer, porque en el momento que sepas cuánto, qué, cómo, a qué hora debes comer, en ese momento te estarás “poniendo a dieta”.

Así que dos cosas son importantes de mencionar de acuerdo al comentario de mi paciente (quien al orientarla como me lo sugirió, ya la puse a dieta sin que lo sepa) primero, que sería recomendable invertir parte de nuestro tiempo en informarnos de fuentes serias sobre nuestra nutrición y segundo quitar de nuestra cabeza la idea que ponerse a dieta es un tormento, un castigo, sino por el contario es la forma correcta en que debemos alimentarnos.

Dr. Javier Gutiérrez Ornelas