23 octubre 2014

Curso de reducción de estrés basado en Mindfulness

La palabra "Mindfulness" ha sido traducida al español como Atención Plena o Presencia Mental. Utilizaremos Atención Plena para referirnos a ella.

Durante los últimos 30 años, la práctica de Mindfulness o Atención Plena está integrándose a la Medicina y Psicología de Occidente. Es aplicada, estudiada científícamente y por ello reconocida como una manera efectiva de reducir el estrés, aumentar la autoconciencia, reducir los síntomas físcos y psicológicos asociados al estrés y mejora el bienestar general.

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02 octubre 2014

La Colonización Chatarra de América Latina



A la par que la comida chatarra invade América Latina y el Caribe la epidemia de obesidad se desata en la región. Existe una correlación entre el aumento en el consumo de productos ultra procesados (PUP) en cada país con el incremento de los índices de sobrepeso y obesidad.

Diversos estudios señalan que entre más se consumen los PUP, que tienen la característica de contener altas concentraciones de azúcares, grasas y sodio, más se abandonan los alimentos y las dietas tradicionales y aumenta el índice de masa corporal (IMC) de las personas. En un documento presentado en estos días en la reunión de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) que se realiza esta semana en Washington, y a la que asisten los representantes de todos los ministerios de salud del continente, se concluye que las bebidas azucaradas, los “snacks” y las comidas rápidas son los causantes principales de las enfermedades y muertes que crecen más rápidamente en la región: la obesidad, la diabetes, las enfermedades cardiovasculares y algunos cánceres. 



Un estudio realizado por la propia OPS mostró que de 1999 a 2013 las ventas per cápita de productos ultra procesados aumentó de forma permanente en 12 naciones de la región, desplazando las dietas tradicionales basadas en alimentos saludables (figura 1), a la vez que se encontró que el aumento en el consumo de alimentos ultra procesados estaba asociado con un aumento en el índice de masa corporal de los adultos en todos los niveles de consumo. El documento señala que no sólo el consumo de alimentos saludables está asociado con la salud de las personas, reconoce también que la sociabilidad que rodea a las comidas se asocia a la salud. Desgraciadamente, la comida tradicional y el hábito de convivir al comer se están perdiendo. La sustitución de los alimentos naturales, procesados mínimamente en las cocinas o ingeridos en estado natural, está siendo sustituida aceleradamente por productos resultados de “formulaciones creadas a partir de sustancias extraídas de alimentos (grasas. almidones y azúcares). Incluyen una amplia gama de snacks densos en energía, cereales de desayuno endulzados, galletas y pasteles, bebidas azucaradas, ‘comida rápida’, productos animales reconstituidos y platos listos para calentar”.

Un experto de la Organización Panamericana de la Salud, el Dr. Enrique Jacoby, señala que la dieta tradicional que aún es fuerte en varias naciones de la región, se formó en un largo proceso que tomó siglos, constituyendo parte de nuestra cultura e identidad, siendo sustento de la economía rural y de la biodiversidad agrícola. El Dr. Jacoby indica que la introducción masiva de la comida chatarra soportada en una invasiva publicidad, con etiquetados engañosos, con formulaciones adictivas y con una imponente distribución está destruyendo esta riqueza en el curso de solamente 20 a 30 años.

Frente a este proceso hay naciones ejemplares que se han resistido manteniendo una fuerte valoración de su riqueza culinaria, de sus dietas tradicionales. Un caso destacado es el de Italia donde han fracasado los restaurantes de comida rápida que únicamente tienen como sus mayores clientes a los turistas, otro caso es Francia y otro más Japón. En todos los casos existe una fuerte valoración de sus dietas tradicionales y no es de extrañar que estos países sean los que presenten los menores índices de sobrepeso y obesidad entre las naciones de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico.

En México vemos el peor de los escenarios: nuestra población es la que más consume refrescos, pastelillos, sopas instantáneas y botanas en el mundo; a la vez que hemos reducido drásticamente el consumo de frijol (50% menos en 20 años), de frutas y verduras (30% menos en 14 años) y abandonado el consumo de amaranto y chía. Tanto el frijol como el amaranto y la chía representan parte de los alimentos con mayores cualidades nutritivas en el mundo. No ha existido ninguna política para fortalecer la producción de estos alimentos y para revalorizarlos entre la población. Los gobiernos federales, estatales y locales, en cambio, realizan un sinnúmero de actividades en conjunto con las grandes corporaciones de la comida chatarra ayudándoles a posicionarse aún más de lo que hacen sus campañas multimillonarias de publicidad.

La figura 2 muestra los cambios en el índice de masa corporal en América Latina en adultos en función de las ventas de productos ultra procesados entre 1999 y 2009. Los países donde las ventas de productos ultra procesados son menores y donde las dietas tradicionales prevalecen tienen un promedio de IMC menor mientras que los países donde las ventas de esos productos son mayores, como México y Chile, tienen un promedio de índice mayor. Al igual que en Europa y Asia donde se pueden encontrar países con economías desarrolladas con niveles más bajos de sobrepeso y obesidad que el resto, en el caso de la región de América Latina y el Caribe se encuentran naciones como Uruguay con un nivel de vida alto para la región con menores índices de sobrepeso y obesidad que naciones como México con un nivel de vida más bajo. Al mismo tiempo, en naciones de más bajos ingresos se observa cómo entre más aumenta el consumo de ultra procesados se va incrementando el sobrepeso y la obesidad entre la población, como Perú y todas las demás naciones.



 El documento señala la necesidad de políticas integrales que vayan desde la producción hasta el consumo, que apoyen la producción y los mercados locales y regionales de alimentos, que conviertan las opciones saludables en accesibles para la población, que regulen la publicidad y los etiquetados de alimentos de manera efectiva, promoviendo la preparación y las habilidades culinarias en las familias, revalorizando la cocina tradicional.


Cuando el documento se refiere a las regulaciones de la publicidad y del etiquetado de los productos, no se refiere a regulaciones cosméticas como las que se han implantado recientemente en México. Se refiere a la regulación de todo tipo de publicidad de este tipo de productos, sin importar el medio y las estrategias que utilizan las industrias para llegar a los consumidores, en especial, a los niños y adolescentes. Se refiere a etiquetados realmente útiles para los consumidores y no engañosos como los establecidos por COFEPRIS. Se trata de poner por delante el interés público y no aprovechar la necesidad de estas políticas para conveniencia de pactos entre corporaciones y funcionarios que sacrifican la salud de las personas por intereses empresariales e individuales.

Autor: Alejandro Calvillo

Este contenido ha sido publicado originalmente por SINEMBARGO.MX en la siguiente dirección: http://www.sinembargo.mx/opinion/30-09-2014/27717.

01 octubre 2013

Que tu alimento sea tu medicina


El ser humano tiene una gran capacidad física de adaptación, puede arreglárselas para vivir en los climas más fríos como en las zonas glaciares y en los áridos y calurosos desiertos, el metabolismo está dotado de una inmensa capacidad para sobreponerse a las adversidades, vivir en ciudades con altos índices de smog, con un ruido ensordecedor, con cargas de estrés laboral o familiar de manera constante.

Pero aunque pueda adaptarse debido a su capacidad innata de supervivencia, esto no quiere decir que su estado sea el óptimo, generalmente nuestro cuerpo sufre por las condiciones que le toca vivir, pero, sufre en silencio, o con un susurro que no escuchamos y es que nuestra mente siempre ocupada, ya sea en planes, preocupaciones, fantasías o recuerdos, poco o nada se hace por ayudar a las condiciones que pudieran favorecer la salud de nuestro organismo.

Y nada más ejemplar que la manera en que la mayoría nos alimentamos, la mayoría, la gran y aplastante mayoría comemos más lo que nos gusta independientemente de lo que nos nutre, nuestro cuerpo diariamente recibe mucha más comida que nos daña en lugar que esta comida nos ayude a tener un organismo más resistente para todas las demás inclemencias por las que le toca atravesar. Es increíble ver cómo se gasta gran cantidad de los recursos económicos en comprar ropa de marca, celulares con la última tecnología, como se gasta en los mejores maquillajes, tintes, joyería y hasta cirugías estéticas, pero cómo, paradójicamente, le damos a nuestro cuerpo, ese que queremos lucir, alimentos altos en grasa, en carbohidratos y en calorías en general, que no hacen más que dañar nuestra salud y acumular kilos y kilos de grasa en nuestro cuerpo, grasa, que al estar presente en cantidad adecuada es benéfica para nuestra salud, pero que al excederse se convierte EN LA SEGUNDA CAUSA DE MUERTE PREVENIBLE sólo después del tabaquismo.

Existe un alarmante desconocimiento de la gran mayoría de la población sobre cómo es la mejor manera de alimentarnos, cómo podemos hacer de los alimentos nuestros aliados en la lucha por la supervivencia, este desconocimiento aunado a las aplastantes campañas publicitarias en pro del consumo de los alimentos dañinos, nos provoca la epidemia de obesidad que hoy padecemos, de ahí que la frase del famoso químico y biólogo francés Antonie Lavoisier dijera allá por el siglo XVIII nunca ha sido más cierta que hoy en día: "El hombre no muere: se mata".

La gran ventaja es que nuestro organismo al ser un universo en constante cambio, si nos proponemos un cambio en nuestra alimentación, comenzará su regeneración y mejoría, si tú también te alimentas de forma inadecuada y has acumulado peso de más, escucha la sutil voz de tu cuerpo que te debe estar pidiendo que mejores tu alimentación, ya sea por una fatiga al caminar, por un dolor en la zona lumbar, por algún trastorno digestivo, decídete e inicia el cambio para que tú también hagas del alimento tu cura y no tu enfermedad.


Dr. Javier Gutiérrez Ornelas

19 agosto 2013

Carta Dr. Gutiérrez Ornelas



Estimado paciente:

Hoy la epidemia de obesidad es una realidad que nos inunda cada vez más, amigos, compañeros de trabajo, familiares, hijos, padres, acumulan cada vez más grasa corporal en sus cuerpos, dañando de una forma profunda su salud y su autoestima; hoy en México siete de cada diez adultos tienen grasa excedente y uno de cada tres menores la padece; hoy en México tres de cada cuatro personas que son internadas en un hospital, entran a causa de la obesidad; hoy en México mueren diariamente más de quinientas personas a causa del exceso de grasa corporal.

Los principales factores que agravan esta enfermedad volviéndola más frecuente y de mayor índole no son los alimentos altos en calorías, esa comida chatarra que encontramos por todas partes, ni tampoco el sedentarismo de niños y adultos que se han vuelto adictos al trabajo de oficina, el internet y a la televisión en caso de los adultos y a los video juegos, el internet y televisión en caso de los niños y adolescentes, aunque obviamente estos factores son causales directos de este trastorno de salud, los principales factores que han hecho que se propague esta enfermedad son la ignorancia y su consecuencia, la indiferencia.

Aún hay muchas personas que no consideran la obesidad como una enfermedad, mucho menos como una enfermedad grave, aunque muchos en teoría lo sepan, esta realidad aun no enraíza profundamente en su consciencia, porque si así fuese ¿cómo explicar mantenerse pasivo ante la obesidad propia o de sus hijos? Seguramente si el niño o niña se enferma de amigdalitis se le llevará al médico por tratamiento y se tomaran las medidas necesarias de cuidado, pero ¿Qué hace respecto a su exceso de peso? Lo más seguro es postergar la toma de alguna medida pensando que el crecimiento lo hará adelgazar, pero las cifras son contundentemente contrarias a esta suposición: el 70% de los niños que presentan obesidad entre los ocho y los doce años serán  obesos de adultos. 

Esta riesgosa ignorancia del gran daño que provoca el exceso de peso, desemboca en la apatía, la indiferencia, la postergación o débiles intentos en tratar de adelgazar, intentos que se derrumban ante la primera invitación a comer, ante la no pérdida esperada, ante el primer trozo de pizza o de chocolate que se atraviesa en el camino.  Se ha calculado que 80% de las personas con obesidad o sobrepeso no inician ninguna acción respecto a su peso, salvo lamentarse.

El gran problema de hoy en día es que existen muchas más personas con obesidad pero estas personas no están dispuestas a iniciar el camino que los lleve a su peso sano.

Por los motivos arriba descritos, en NutriZen iniciaremos en el mes de Septiembre una serie de programas y servicios que pretenden informar a las personas sobre nutrición, sobre los riesgos de la obesidad y sobre estrategias mentales de cómo podemos iniciar nuestro proceso de reducción, pero no dejarlo a medio camino.

Así que este al pendiente de nuestro siguiente correo, donde le enviaremos todo el mapa de nuestro renovado servicio, servicio cuya principal finalidad es servirle como un verdadero aliado en su lucha contra su obesidad o la de su familia
, claro, siempre y cuando usted sea del 20% que si quiere hacer algo serio y efectivo para alcanzar su peso sano, si es así, ¡cuente con nosotros! Y si es del 80% arriba mencionado... le recomiendo este sencillo ejercicio: en su siguiente comida, una vez que esté en la mesa, tanto usted como sus hijos si los tiene, vea detenidamente el contenido del plato y pregúntese antes de comerlo: ¿es sano esto que comeré?, ¿es sano para mis hijos? ¿Es adecuada esta ración que me serví? ¿Es adecuada esta ración para mis hijos? ¿Esta balanceada la combinación del plato? No tenga prisa en contestarse, deje que sea su consciencia profunda la que le dé la respuesta. Si después de este ejercicio percibe que su alimentación y la de sus hijos no es sana y se decide a hacer algo al respecto, cuente con nosotros para asesorarlo y llevarlo a su peso sano. ¡Ya lo estamos esperando!
 
Dr. Javier Gutiérrez Ornelas
Director
NUTRIZEN